Jaime David Fernández Mirabal, ministro de medio ambiente y
recursos naturales de República Dominicana, reconoció el papel que
juega el corredor biológico del Caribe en la protección de especies
migratorias y la recuperación de zonas degradadas.
Para ello se realiza la identificación de los vacíos de
conocimiento, valores de conservación y principales amenazas, así
como la consolidación de la red de áreas protegidas para la isla de
Hispaniola, destacó el titular, quien participa en la VIII
Convención Medio Ambiente y Desarrollo en la capital cubana, reporta
Prensa Latina.
También se trabaja en la capacitación de recursos humanos a todos
los niveles, mediante talleres y conferencias, donde se comparten
experiencias relativas a la curaduría de colecciones científicas,
educación ambiental y exhibiciones museográficas, entre otras
acciones.
El proyecto, en el que participan Cuba, Haití y Dominicana, con
la adhesión de Puerto Rico, Jamaica, Guadalupe y Martinica,
constituye el primer paso en la integración de una alianza de
conservación en la región, aseguró.
Con unos mil 600 kilómetros lineales, el Corredor Biológico del
Caribe, incluye en la República Dominicana la reserva de
Biosfera-Jaragua-Bahoruco-Enrriquillo y la Cordillera Central,
fundamentalmente todo el macizo central, hasta la parte limítrofe
con Haití.
En la parte haitiana, están las zonas del Masif de la Selle, el
Lago Azuei, Fore et Pins, La Visite y el Macizo Norte Central. Cuba
por su parte, aporta un amplia área de la Sierra Maestra, Baracoa,
Nipe y Saguá.
La VIII Convención Internacional Medio Ambiente y Desarrollo, que
concluirá el 8 de julio próximo, acoge a 900 participantes de 35
países.
Expertos de Alemania, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica,
España, Italia, Reino Unido, México, Namibia, Sri Lanka, entre otras
naciones, asisten a este encuentro que se realiza cada dos años en
La Habana.