WASHINGTON, 6 julio.— Abogados en representación del estado
norteamericano de Georgia confirmaron hoy que solicitarán en una
corte de apelaciones la anulación de una decisión judicial que
bloquea parcialmente una ley estadal antiinmigrante.
Oficiales jurídicos en el territorio estadounidense ya habían
anunciado con anterioridad que apelarían la resolución, pero en esta
ocasión la portavoz de la fiscalía Lauren Kane corroboró que la
demanda será archivada al final de esta semana.
Esta acometida legal de Georgia es el más reciente contrapunteo
político entre un estado y la administración federal, luego que
varios departamentos sureños confirmaron la intención de
criminalizar la inmigración ilegal.
La semana pasada miles de personas se movilizaron desde varias
ciudades y protestaron frente al Capitolio de Georgia para
manifestar su inconformidad contra la nueva ley de inmigración que
aseguran fomenta un ambiente inhospitalario para minorías étnicas.
Las leyes de inmigración que han adoptado estados como Alabama,
Georgia y Carolina del Sur comparten una estrategia común:
aterrorizar a la gente sin documentos como parte de un abuso de
poder impresionante, comentó el diario The New York Times en un
editorial reciente.