MADRID, 6 julio.— El eurodiputado de Izquierda Unida (IU) Willy
Meyer denuncio hoy al Ministerio español de Asuntos Exteriores por
permitir el secuestro en Grecia del barco de ese país que formaba
parte de la expedición Rumbo a Gaza.
Meyer, quien integró el contingente de ayuda humanitaria,
consideró a su vuelta a Madrid que el Ejecutivo nacional no realizó
ninguna gestión ante el gobierno griego para evitar el secuestro de
la embarcación con el fin de impedir que partiera del puerto heleno
a la Franja de Gaza.
Resaltó que la nave tenía todas las autorizaciones requeridas
para la navegación por lo que calificó de golpe antidemocrático
impedir a la flota poder continuar su ruta con destino a Gaza y
llevar la ayuda humanitaria, señaló en rueda de prensa.
Israel al impedir que pudiéramos llegar hasta la Franja de Gaza
demostró una vez más que la Unión Europea no tiene voz propia y su
capacidad de decisión en política exterior está al servicio de
intereses foráneos, afirmó el político español a Prensa Latina.
Meyer aseguró su convencimiento de que el servicio secreto
Israelí, Mossad, y el servicio de inteligencia de Grecia perpetraron
sabotajes contra dos buques, uno irlandés y otro griego, los cuales
no pudieron proseguir su marcha por fallos en sus hélices.
Los 45 activistas a bordo del barco Guernica, inmovilizado desde
hace días en el puerto griego de Kolimpary, estudian ahora
reconsiderar una nueva ruta marítima para poder romper el bloqueo
impuesto por Israel y poder llevar a puertos palestinos la ayuda
humanitaria.
Meyer junto a los europarlamentarios Paul Murphy, diputado
irlandés de su mismo grupo y la francesa del Grupo Verde Nicole Kiil-Nielsen,
instarán al Consejo y a la Comisión Europea a pronunciarse sobre
"esta prohibición ilegal" y organizarán una audiencia pública de
apoyo y solidaridad con la flotilla en la Eurocámara.
Izquierda Unida, por su parte, comenzará una campaña
institucional y social de apoyo a la flotilla, con mociones en
ayuntamientos, parlamentos regionales y en el legislativo nacional
en contra de la militarización del Mediterráneo, concluyó el
parlamentario español.