SANTIAGO DE CHILE. — Unos cinco mil damnificados ha dejado hasta
el momento un inusual sistema frontal, acompañado de fuertes
vientos, lluvias y nevadas, en el seco norte de Chile.
A raíz de un núcleo frío en altura, han quedado intransitables
desde el último fin de semana zonas de las cuatro regiones
septentrionales del país, donde se encuentra enclavado el desierto
de Atacama, el más árido del planeta.
Desde hacía más de 20 años no se producía un fenómeno de esa
naturaleza, explicaron autoridades chilenas que mantienen en alerta
roja o amarilla comunas y provincias de las regiones de Arica-Parinacota,
Tarapacá, Antofagasta y Atacama.
El mal tiempo, que podría durar hasta el próximo viernes, condujo
también al cierre de varios cruces internacionales, entre ellos el
Chugará que une a los territorios de Chile y Bolivia.
Unas 50 comunas se encuentran aisladas por la acumulación de
nieve y las intensas precipitaciones, además de la existencia de un
número impreciso de pobladores sin suministro de energía eléctrica,
debido a la caída de postes y árboles.
Carlos Silva, alcalde de Huara, en la región de Tarapacá, dijo
que la situación en esa comuna es crítica: "Ni siquiera hemos podido
cuantificar los daños, la gente está aislada y no hemos podido
llegar a ellos. La situación es desastrosa; es lo peor visto en la
historia de Huara .
Según meteorólogos locales, el temporal de nieve del norte
chileno, lugar habitualmente de altas temperaturas y de escasísimas
lluvias, es un fenómeno muy extraño, muy raro, que habría que
estudiar.