Faltan casi dos meses aún para que el Campeonato Mundial de judo
se desarrolle en París, Francia, del 23 al 28 de agosto próximo,
pero el profesor Ronaldo Veitía ya tiene definida la escuadra
femenina que representará a Cuba allí, en el Palacio Omnisports de
Bercy.
A saber, serán ocho sus muchachas, pues en los 48 kg Dayaris
Mestre ya se restableció satisfactoriamente de la lesión que a
última hora le impidió participar en el Grand Slam de Río de
Janeiro, y en los 78 doblará también la santiaguera Kaliema
Antomachín, quien debe incorporarse al grupo tras los IV Juegos del
Alba en Venezuela.
Según anunció el propio Veitía, el resto del equipo lo
conformarán las seis atletas que acudieron a la justa carioca: Yanet
Bermoy (52 kg), Yurisleidis Lupetey (57), Mariset Espinosa (63),
Onix Cortés (70), Yalennis Castillo (78) e Idalis Ortiz (+78).
Precisamente Idalis se colgó la última medalla de Cuba en esas
lides, al agenciarse un bronce en la edición precedente, celebrada
en Tokio, como Yaritza Abel (63), quien se recupera de una lesión en
la mandíbula y no será de la partida esta vez. No obstante, en su
lugar asistirá la capitalina Espinosa, ganadora de un tercer escaño
en el exigente Grand Slam en tierras brasileñas, por lo que es casi
seguro que dé batalla.
Aunque el estreno del judo femenino en los campeonatos del orbe
acaeció en 1980 en Nueva York, las cubanas no debutaron sino hasta
tres ediciones después en Essen (Alemania) durante el 1987. Desde
entonces hasta la fecha han logrado 52 medallas (14-14-24) para
entronizar a la Mayor de las Antillas en el tercer puesto por países
de todos los tiempos. Y ahora, contra viento y marea, querrán ir por
más.