Las labores para mejorar los sistemas locales de abasto de agua y
elevar la calidad de vida de las personas continúan extendiéndose a
capitales municipales y asentamientos con fuertes núcleos de
población, en esta provincia.
Recientemente en Cueto, capital del municipio del mismo nombre,
una brigada procedente del Occidente del país inició la construcción
de redes y conductoras que sumarán unos 50 kilómetros de tuberías,
según informó Leonides Sánchez, responsable de las inversiones en la
delegación provincial del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
(INRH).
En mayo, se acometieron acciones similares en las localidades de
Báguano y Tacajó, donde las redes nuevas tendrán una extensión
cercana a los 100 kilómetros.
Para las tres complejas obras que incluyen plantas
potabilizadoras se cuenta con un presupuesto, cuyo empleo será
verificado a pie de obra para evitar derroches, aseveró el
funcionario.
Los planes contemplan iniciar en la ciudad de Gibara la
rehabilitación de redes en la parte antigua, y la colocación de
tuberías en las áreas residenciales que aún no las poseen.
Este año deberá terminarse el acueducto de Urbano Noris, que ya
ofrece servicio a unas 25 000 personas, quienes sin contar con los
beneficios de la planta potabilizadora prevista en el proyecto,
admiten que reciben agua de mayor calidad que la consumida
anteriormente.