El presidente indonesio, Susilo Bambang, resaltó la necesidad de
incrementar la protección a los compatriotas que trabajan en el
extranjero y en particular a aquellos envueltos en problemas
judiciales, reportó Prensa Latina.
El mandatario informó que próximamente discutirá el tema con sus
embajadores en países donde inmigrantes indonesios afrontan la pena
de muerte.
De acuerdo con el jefe del ejecutivo, para la reunión convocó a
sus representantes en Malasia, China y Singapur, los tres países con
mayor cantidad de indonesios en el corredor de la muerte.
Susilo reveló que de los 200 compatriotas condenados a morir en
el exterior, el 70 por ciento están vinculados a casos de
narcotráfico.
Esa declaración ocurre en medio de la controversia generada tras
la ejecución en Arabia Saudita de una ciudadana indonesia acusada de
asesinar a su empleadora.
Susilo envió una carta al rey saudita, Abdullah bin Abdul Aziz,
para criticar los métodos empleados por las autoridades de esa
nación árabe, al no comunicarles a sus homólogas indonesias sobre la
sanción impuesta a la trabajadora doméstica.
El incidente desencadenó una encendida polémica en el ámbito
político de este país surasiático y se ha convertido en uno de los
temas más discutidos en los últimos días.