El jefe de la Policía de Puerto Rico, José Figueroa Sancha,
renunció este sábado como consecuencia de la ola de violencia que
sacude a la isla y que dejó un centenar de muertos en junio.
Un informe reciente de la Unión Americana por las Libertades
Civiles acusó también al uniformado de dirigir un cuerpo armado
caracterizado por la brutalidad contra la población.
En sustitución de Figueroa, el gobernador Luis Fortuño nombró al
coronel José Luis Rivera, a cargo en los últimos meses de la
Superintendencia en Asuntos de Administración.
Por otra parte, la policía isleña jugo un papel fundamental en la
represión de estudiantes universitarios que protestaban por la
situación en el país.
En los últimos meses el número de personas asesinadas subió y,
por ejemplo, durante el último fin de semana ocurrieron 25 muertes,
muchas de estas como consecuencia de ajuste de cuentas entre bandas
dedicadas al narcotráfico, señaló Prensa Latina.