El presidente ruso, Dmitri Medvedev, analizó con su similar
sudafricano, Jacob Zuma, la situación en Libia, atacada por la
aviación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
desde hace más de tres meses, informó Prensa Latina.
Durante una plática telefónica, Zuma ofreció detalles sobre la
más reciente cumbre de la Unión Africana, la cual debatió el
conflicto libio, en medio de las crecientes denuncias de la
violación por parte de la OTAN de la resolución 1973 del Consejo de
Seguridad de la ONU.
Ambos jefes de Estado acordaron reunirse en la mayor brevedad
posible con el fin de cooperar en la solución del diferendo bélico
en el norteño país africano.
La UA rechazó la decisión de la Corte Penal Internacional de
emitir una orden de arresto contra el líder libio Muammar El Gadafi
por supuestos crímenes de guerra en el enfrentamiento entre tropas
gubernamentales y la oposición armada libia.
Desde el inicio el pasado 19 de marzo de los bombardeos de la
alianza atlántica contra el referido estado petrolero, casi un
millar de personas, en su mayoría civiles, pereció a causa de los
ataques aéreos que en las últimas semanas aumentaron contra Trípoli.
Medvedev encomendó a su representante especial para África,
Mijail Marguelov, una misión mediadora en Bengasi, donde se
concentran los elementos opositores, y en Trípoli, con el primer
ministro y el titular del Exterior libios, aunque se negó a reunirse
con El Gadafi.
Al mismo tiempo, la Cancillería rusa indicó en varias ocasiones
que la alianza atlántica realiza una interpretación muy liberal de
lo estipulado en la resolución 1973, donde queda muy ambigua la
frase de defender por todos los medios posibles a la población
civil.
La televisión libia, citada aquí por medios de prensa locales,
denunció el ataque por parte de la aviación de la OTAN, que también
emplea helicópteros, de una escuela en Trípoli, con un número de
víctimas aún por determinar.