Una treintena de persona, entre ellos 17 niños, murió en la
sureña ciudad filipina de Davao como consecuencia de las
inundaciones generadas por incesantes precipitaciones, confirmaron
las autoridades.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Gestión para la Reducción
de Riesgos por Desastres, un arrasador torrente golpeó esa urbe hace
cuatro días.
La saturación del suelo desencadenó el desbordamiento del río
Pangi y el agua se esparció de modo incontenible por varios sectores
de esa ciudad, de un millón 150 mil habitantes.
En algunas áreas de la misma las aguas rebasaron los tres metros
de altura, aunque en las últimas horas se percibe una disminución de
esos niveles records, reportó Prensa Latina.
Especialistas locales explicaron que Davao y otras zonas de la
meridional isla de Mindanao fueron blancos el mes pasado de copiosas
precipitaciones, más fuertes de lo habitual en esta época del año.
Según la referida entidad, en mayo y junio las adversidades
climatológicas dejaron alrededor de 60 muertos en el sur y el norte
de este archipiélago surasiático.