A
pleno sol arrancó en la capital ayer la celebración de la Noche de
los Libros, evento que, dedicado fundamentalmente a niños y jóvenes,
marcó también el inicio del programa recreativo del verano.
Como estaba previsto, el público, que desde temprano estuvo
pendiente de las primeras acciones, pudo hallar a su paso la
presencia del libro como ente protagónico de las disímiles ofertas
que contemplaron, entre otras, los habituales puntos de venta, esta
vez organizados por temáticas afines; las presentaciones de libros
en diversos escenarios de la calle 23 del Vedado, desde B hasta
Malecón —espacio donde tuvo lugar— ; las actuaciones de agrupaciones
musicales y orquestas como la Banda Provincial de Concierto, y las
tertulias literarias.
Bien quedó demostrado que no solo la poesía congrega, como
aseguró Alberto Guerra, coordinador del Festival de Narrativa que
reunió a una representación de jóvenes narradores en El Pabellón
Cuba, para realizar una exposición de sus cuentos. La poesía ganó
espacio en varias peñas que se celebraron en no pocos momentos de la
jornada. En una de ellas, Granma habló con el cantautor David
Torrens, quien cerró la Noche literaria con un concierto de lujo en
el parque de 23 y G.
"Estoy muy contento de poder ofrecer este concierto, los
muchachos acaban ahora la escuela y están sedientos de actividades,
y me encanta que comiencen conmigo. Además, es una buena oportunidad
para cantar de una manera abierta y libre para disfrutar todos
juntos del evento y exponer así Razones, mi último disco".