Las ministras de Asuntos Exteriores y de Defensa comparecen este
lunes ante el Congreso de los Diputados (Cámara baja) para solicitar
su aval a una prórroga indefinida de la participación española en la
agresión a Libia.
Trinidad Jiménez (Exteriores) y Carme Chacón (Defensa)
intervendrán ante la comisión conjunta de Defensa y Exteriores para
explicar la situación actual de la colaboración de Madrid con la
operación liderada por la OTAN, reporta Prensa Latina.
Su comparecencia se produce después de que el Gobierno aprobó el
pasado día 10 el acuerdo por el que pide aplazar la permanencia de
las tropas ibéricas en la ofensiva de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN) contra la nación magrebí.
La iniciativa aprobada entonces por el Ejecutivo de José Luis
Rodríguez Zapatero no implica cambios en las misiones asignadas ni
en el número de militares a desplegar, que se mantendría en 500
efectivos, incluidos los representantes en cuarteles generales.
Durante una reunión de la OTAN en Bruselas, la titular castrense
descartó el 8 de junio último la posibilidad de que los cuatro
cazabombarderos F-18 desplegados por España se involucren
directamente en los crecientes bombardeos contra el territorio
libio.
Por tanto, su misión se circunscribirá, como hasta ahora, a
preservar la zona de exclusión aérea impuesta por las Naciones
Unidas.
Además de los F-18, Madrid aporta a la operación dos aviones de
reabastecimiento en vuelo y una fragata, un submarino y una aeronave
de vigilancia marítima que garantizan la aplicación del embargo de
armas decretado por la ONU a Trípoli.
El diputado de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, lamentó
la intención del Ministerio de Defensa de aplazar de manera
ilimitada la misión, e ironizó sobre un renovado ardor guerrero de
la responsable de ese departamento.
Con esta decisión, a juicio del dirigente de IU, la
administración de Rodríguez Zapatero demuestra una clara renuncia al
diálogo y a la diplomacia como forma de resolver los conflictos
internacionales.
Han debido cambiar muchas cosas en el seno del Gobierno para que
iniciara su mandato en 2004 con la retirada de las tropas de Irak y
quiera acabar esta legislatura manteniendo sin plazo un contingente
militar en otro escenario de guerra, subrayó Llamazares.
España revalidó la semana pasada su alineamiento con la agresión
de Occidente a Libia, al comprometer la permanencia de sus tropas en
esa ofensiva de la OTAN hasta el derrocamiento del líder del país
norafricano, Muamar el Gadafi.
Esa posición fue transmitida por Rodríguez Zapatero al secretario
general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, con quien se
reunió el pasado jueves en la ciudad de Madrid.
Ambos apostaron por mantener la presión militar, política y
económica sobre El Gadafi y apoyar a sus detractores, agrupados en
el denominado Consejo Nacional de Transición.