El presidente Ricardo Martinelli aceptó las advertencias del
Arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, de que la
corrupción es el mal que más afecta a Panamá, pero pidió que
presenten nombres y pruebas.
Ulloa fue más lejos al decir en la cita eucarística del fin de
semana que "ha habido, hay y habrá" corrupción mientras existan
cómplices, pero el sacerdote no mencionó santos.
El mandatario, al finalizar una ceremonia de la firma de tres
contratos de préstamo con la Corporación Andina de Fomento,
respondió preguntas de periodistas sobre las denuncias del
Arzobispo.
Dijo que él estaba totalmente de acuerdo con Monseñor, que la
corrupción es un mal que no solamente aqueja Panamá sino a todo el
mundo, inclusive a la empresa privada y pública y lo que tenemos que
hacer aquí es decir nombres y presentar pruebas.
Admitió que lo señalado por Ulloa es una verdad a voces que todos
conocen. Pero no nos quedemos nada más diciéndolo, busquemos a los
responsables y los culpables y que les caiga todo el peso de la
ley",