Autoridades de Egipto confirmaron este viernes el arresto, en
operaciones separadas, de un oficial israelí acusado de espiar a
este país y del principal sospechoso de un atentado con bomba en
2009 que causó un muerto.
El procurador general de la Seguridad del Estado, Tareq El-Kholy,
indicó que efectivos de seguridad capturaron el domingo en un hotel
del centro de El Cairo a un agente del servicio de espionaje de
Israel (Mossad), identificado como Elen Goren, reporta Prensa
Latina.
Según difundió este lunes la agencia estatal de noticias MENA,
El-Kholy precisó que la policía le incautó al detenido una
computadora portátil, discos compactos y memorias flash con datos de
inteligencia que podrían dañar intereses políticos y económicos
nacionales.
Asimismo, el Tribunal Supremo de la Seguridad del Estado ordenó
15 días de prisión preventiva para el imputado a fin de poder
avanzar y concluir las investigaciones sobre su presunta
participación en hechos recientes de gran relevancia para Egipto.
En virtud de esa medida, Goren es interrogado sobre sus contactos
con jóvenes y otros manifestantes en las protestas de la plaza
Tahrir que durante 18 días presionaron para la renuncia de Hosni
Mubarak.
La inteligencia egipcia presentó al tribunal fotos del espía en
Tahrir y en el barrio cairota de Imbaba, donde hace más de un mes se
registraron letales enfrentamientos entre musulmanes y cristianos.
Al parecer, Goren se presentó ante los opositores al entonces
presidente Mubarak y ante los cristianos afectados por el incendio
de una iglesia copta en Imbaba como un periodista occidental
interesado en realizar reportajes sobre aquellos hechos.
Igualmente, trató de reclutar a jóvenes para que le pasaran
información de la situación política, económica y social de Egipto
en pleno proceso de transición a la democracia, así como del rol de
las agrupaciones islámicas y las tensiones sectarias.
Por otro lado, la policía señaló que fue apresado en su casa de
la provincia de Beni Suef el egipcio Khaled Mahmoud Mostafa, de 39
años, acusado de ejecutar el atentado con una bomba artesanal en el
mercado medieval cairota de Khan El-Khalili, donde murió una turista
francesa.
Mostafa, cuya supuesta acción provocó también heridas a otras 25
personas que frecuentaban la plaza turística del siglo XIV, había
viajado repetidamente de forma ilegal a la Franja de Gaza para según
la versión oficial- unirse a milicias islamistas palestinas.