La
Revolución Ciudadana invirtió en cuatro años ocho veces más en el
sector salud que los tres gobiernos anteriores juntos, para
garantizar el derecho constitucional de los ecuatorianos a la salud
pública gratuita.
Mientras el actual gobierno destino a la salud en el período 2007
al 2010 un total de tres mil 433 millones de dólares, los tres
gobiernos que le precedieron en el período 2003 al 2006 invirtieron
solamente 437 millones de dólares en ese sector prioritario para la
sociedad, reporta Prensa Latina.
Según cifras suministradas por la Secretaría Nacional de
Planificación y Desarrollo (Senplades) sólo el 2010 se remodelaron
497 hospitales y centros de salud, se entregaron 155 ambulancias, 19
tomógrafos, 35 mamógrafos y seis unidades quirúrgicas.
La confianza de los ecuatorianos en el sistema de salud pública
se refleja en el crecimiento en 2,5 veces de la tasa de consultas, y
atender en el 2010 un total de 30 millones de consultas médicas
gratuitas a la población.
Unido a lo anterior, el programa ampliado de inmunizaciones (PAI)
previene de manera gratuita las enfermedades de la infancia y el
pasado año 2010 su cobertura promedio fue de 107,3 y se
administraron un total de tres millones 608 mil 513 vacunas.
Para el actual gobierno ecuatoriano las medicinas son bienes
sociales y no comerciales, lo que fundamenta la asignación de 120
millones de dólares anuales para brindar este servicio en los
hospitales.
Esas acciones explican el avance en la esperanza de vida hasta
los 75 años, la reducción de las tasas de mortalidad y el aumento
del actual 5,7 por ciento de adultos mayores a un estimado para el
año 2050 de tres millones de personas mayores de 60 años.
Siendo la alimentación un componente básico de la salud, en estos
cuatro años se duplicó el bono de desarrollo humano, que pasó de 15
a 35 dólares mensuales, para beneficio de más de un millón y medio
de personas en situación de extrema pobreza.
Parte de los fondos para estas inversiones sociales salieron de
acciones como la renegociación soberana de la deuda externa, con lo
cual Ecuador ahorra unos 300 millones de dólares anuales, unido al
significativo incremento de las recaudaciones tributarias.