La entrada del crucero estadounidense Monterey, equipado con el
sistema antimisiles Aegis, indica que EE.UU. sigue haciendo caso
omiso a las preocupaciones de Rusia y mantiene inalterable su
configuración del escudo antimisiles pese a las protestas de Moscú,
señala la Cancillería rusa en un comunicado.
El Ministerio de Exteriores recuerda que Rusia indicó
reiteradamente que no tolerará la presencia de los elementos de la
infraestructura estratégica de EE.UU. cerca de sus fronteras y los
considerará como amenaza para la seguridad nacional, cita Ria
Novosti.
El barco Monterey, que es capaz de detectar y derribar misiles
balísticos, participa en ejercicios conjuntos militares dirigidos
por la OTAN y Ucrania.
"Quisiéramos preguntar, ¿cuál ‘agravamiento de la situación’
provocó el traslado de Monterey al Mar Negro y cuál es su papel en
los ejercicios Sea Breeze 2011 que son un simulacro de
operación contra piratería?", continuó el comunicado.