"No nos vamos, nos expandimos", era el lema de una retirada que
pretende convertirse ahora en campamento itinerante y trasladarse a
distintos barrios de la capital española, para continuar con una
iniciativa que surgió de manera espontánea antes de las elecciones
municipales y autonómicas del pasado 22 de mayo.
Los llamados indignados dejarán no obstante un punto de
información en la Puerta del Sol.
La víspera, la Policía dispersó violentamente a cientos de
integrantes del movimiento que protestaban ante la sede del
Ayuntamiento de Madrid, donde se celebraba la investidura del
alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón.
Los gendarmes arremetieron contra los manifestantes que
realizaron una sentada para bloquear el paso de los coches oficiales
tras la investidura del alcalde.
"Son intolerables actuaciones policiales como las de este sábado
donde la policía ha amenazado y agredido a las personas que estaban
ejerciendo su derecho a manifestarse", denunciaron los indignados.