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En las Plazas Bolívar, por la salud de Chávez
JUANA CARRASCO MARTÍN,
especial para Granma
CARACAS.—
Con la letra grande, garabateada, y poco segura de quien está
aprendiendo a leer y escribir, el pequeñín deja su mensaje de
cariño, y no son pocos los niños y niñas que plumón en mano pintan
su corazón y ternura, junto al consejo de la abuela, el ruego de la
joven, la admiración del gallego y la solidaridad de la cubana. Ante
los murales hacen cola la juventud de los barrios, los militantes
del PSUV, las señoras del consejo comunal, los trabajadores de la
Alcaldía, el transeúnte ocasional, los que llegaron desde cada
parroquia de esta capital para decirle a su Comandante que se cuide,
que descanse, que lo apoyan, que lo necesitan... y a Dios le piden
que lo proteja y le dé salud, mientras desde el escenario se suceden
oradores y cantantes, porque es domingo y es fiesta de un pueblo
orgulloso de tenerlo, y agradecido.
Lo asumen como una misión, le dan consejos, le brindan soporte y
mucho, mucho amor. Se lo expresan parlamentarios y dirigentes de su
partido, artistas destacados, pueblo trabajador y humilde, juventud
comprometida. Llegaron por decenas, cientos, a esta Plaza que todo
lo ha visto y sigue siendo pedestal para el testigo luminoso que
traza el camino bolivariano, montado en su caballo de bronce,
rodeado de palomas, fuentes y frondosos árboles.
El
pueblo venezolano manifestó en las calles su solidaridad y sus
buenos deseos para el presidente Chávez.
"Qué alivio que fue en Cuba. Estamos seguros de que está muy bien
cuidado", comenta espontáneamente el señor Andrés; y la rapera
agradece a Dios, le pide por el mundo, por los niños hambrientos de
otros lares, por la salud del líder de la Revolución, por la paz,
solicita bendiciones e incluye a Cuba y su pueblo en esa lista
inagotable de lo humano; aquella señora bajo el toldo esgrime su
cartel como un escudo ¡Misión recupérate! Presidente Venezuela te
espera... ; el otro no se queda atrás: Descanse Comandante,
Venezuela te necesita...
Y así van dejando en los murales que pronto van quedándose sin
espacio para expresar el amor: Quiero a mi comandante recuperado,
descanse... Pa’lante Comandante, la esperanza de la humanidad está
en la Revolución Bolivariana, un gallego... Este bravo pueblo "le
ordena" que descanse Comandante, aún falta mucho... El petróleo es
nuestro y Chávez también, descansa, mejórate, cuídate... Te amo,
Silenia ocho años... Presidente Chávez te necesitamos para continuar
esta Revolución... Gracias Fidel, Marcos Machado...
Así sucedió en muchas plazas del país, que se llenaron de su
pueblo, desde Vargas hasta Cojedes, pasando por Miranda, Zulia,
Anzóategui y Yaracuy, concentrado con espontaneidad como muralla y
sostén colectivo, y que con optimismo renovado y buenos deseos tenía
una consigna: Pa’lante Comandante. |
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