LONDRES.—
El bailarín cubano Carlos Acosta afirmó que afronta con inquietud la
representación del Romeo y Julieta que el Royal Ballet
ofrecerá esta semana en el estadio londinense O2, con capacidad para
12 000 personas.
Acosta destacó que el recinto, donde habitualmente se ofrecen
grandes conciertos de música rock y pop, "no es ideal" para una obra
como esta, aunque consideró que era algo que el Royal Ballet tenía
que hacer para llegar a una audiencia más amplia.
"Se pierde la intimidad que el ‘Romeo y Julieta’ necesita.
Uno depende de las cámaras", dijo el artista cubano a la BBC.
El bailarín indicó que "hay una nueva audiencia que tenemos que
educar en lo que se refiere al ballet, a lo maravilloso que es", y
destacó que el momento es bueno porque "la compañía tiene buena
pinta, el reparto es sólido y el entusiasmo estará ahí".