MOSCÚ, 12 junio.— Las diferencias entre Rusia y Estados Unidos
por las armas estratégicas defensivas se mantienen hoy ante las
expresiones de preocupación del Kremlin sobre la participación de un
buque antimisil norteamericano en maniobras en el Mar Negro.
El ministerio ruso de Relaciones Exteriores indicó que crea
muchas interrogantes la presencia del buque Monterrey en los
ejercicios conjuntos que realizan las flotas de Ucrania y Estados
Unidos en el Mar Negro.
Rusia advierte que de ninguna forma dejará sin respuesta la
presencia de componentes del sistema antimisil cerca de sus
fronteras y va a tomar tales acciones como una amenaza directa a su
seguridad, señala una nota de la Cancillería.
Además, Moscú denuncia que tales acciones se efectúan de forma
demostrativa, como para recalcar que nadie se dispone a tomar en
cuenta nuestra opinión, destaca la nota.
Surgen muchas dudas de hasta dónde pudieran ser reales las
aseguraciones de Occidente de que su sistema antimisil nunca estará
dirigido contra Rusia, afirma la citada entidad.
La exploración antimisil estadounidense en el Mar Negro de nuevo
subraya la necesidad de una confirmación jurídicamente documentada
de que el sistema antimisil estadounidense de ninguna manera esta
dirigido contra Rusia y su potencial de contención nuclear, apunta.
No menos importante es la garantía de una participación
equilibrada en la elaboración del concepto y arquitectura del escudo
anticoheteril europeo y tener en cuenta medidas adecuadas para
fortalecer la confianza y transparencia en la región, expresa la
nota oficial.
Moscú aboga en todo momento por iniciar negociaciones para formar
un sistema antimisil conjunto europeo, en el cual tanto Rusia como
los otros miembros de la Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN) posean igualdad de oportunidades.
Sin embargo, la OTAN aboga por el desarrollo de dos sistemas
paralelos, el suyo y el ruso, que en un futuro puedan colaborar e
intercambiar informaciones ante posibles amenazas. (PL)