Estados Unidos prevé exportar 46.100 millones de dólares en
equipos militares en este año fiscal, un 45 por ciento más que en el
ejercicio pasado, informó este sábado la agencia del Pentágono
encargada de las ventas de armamento.
En una conferencia de prensa, el director de la Agencia de
Defensa, Seguridad y Cooperación de Estados Unidos (DSCA), William
Landay, apuntó, no obstante, a la posibilidad de que Washington sea
incapaz de hacer frente a todos sus pedidos.
"Tenemos un exceso de 13.000 casos activos con más de 165 países
e instituciones", indicó Landay, que calculó que, de procesarse
todas las solicitudes antes de que acabe el año fiscal en
septiembre, el Pentágono ganaría unos 327.000 millones de dólares
adicionales.
Ese sobrecargo de trabajo se debe a la creciente demanda de
aviones no tripulados estadounidenses, a la que el Pentágono
pretende hacer frente mediante acuerdos con los Departamentos de
Estado y Comercio que permitan aprobar automáticamente las ventas a
todos aquellos países que puedan tener un interés en los artefactos.
"Creemos que los sistemas no tripulados son un área de interés
significativo en todo el mundo. Sabemos que los fabricantes
estadounidenses tienen un gran deseo de vender", aseguró Landay, que
definió los usos de esas máquinas para tareas de "combate y
vigilancia".
Los acuerdos previos con otras agencias permitirán acelerar el
proceso, según el funcionario, por lo que la DSCA planea proponerlos
también para otras ventas de equipos militares, como los sistemas
electrónicos.
Entre 2005 y 2010, la agencia ha entregado armas y equipos
militares por valor de 96.000 millones a países de todo el mundo,
según Landay.