La
nación japonesa conmemoró este sábado con un minuto de silencio los
tres meses del catastrófico sismo de magnitud 9 en la escala de
Ritcher y el posterior tsunami que azotó la costa noreste del país
el pasado 11 de marzo y que produjeron 23 mil 500 muertos y por lo
menos ocho mil desaparecidos.
Sobrevivientes de ciudades y pueblos localizados en la costa de
Tohoku (noreste), lugar arrasado por el tsunami, mantuvieron el
minuto de silencio a la misma hora en la que se produjo el
estremecimiento de tierra en la nación asiática.
En la actualidad, más de 90 mil personas viven aún asinadas en
refugios temporales y en las zonas afectadas todavía pueden
observarse las montañas de escombros.
Según informaciones oficiales, las 28 mil casas de acogida que
fueron construidas tras la tragedia no han sido suficientes para los
miles de damnificados.
Por su parte, el primer ministro japonés Naoto Kan, viajó hacia
el puerto de Kamaishi (noreste) para hablar sobre la reconstrucción
de la zonas afectadas por la catástrofe.
"Estoy dispuesto a transformar en medidas prácticas lo que he
escuchado hoy, incluyendo un aumento presupuestario", prometió Kan
durante un encuentro con responsables locales.
Japón aún sufre por los daños que el terremoto y posterior
tsunami ocasionaron en la planta nuclear de Fukushima
produciendo uno de los peores desastres nucleares de la historia.
Los reactores de esta central atómica todavía siguen despidiendo
hoy en día partículas radiactivas a la atmósfera lo que ha
despertado la preocupación de la población y de la comunidad
internacional.
Debido a la tragedia, en estos momentos en Japón operan 19 de los
54 reactores nucleares que posee el país lo que aumenta el riesgo de
una crisis energética para 2012.
Los expertos han indicado que llevará varios años y cientos de
miles de millones de dólares remover los 25 millones de toneladas de
escombros y los 16 millones de tonelas de barro que dejó el
terremoto y posterior tsunami.