Este sábado voceros del hospital de Hekma en Misrata indicaron
que la cifra de muertos producto de los bombardeos indiscriminados
que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ascendió
a 31 personas.
Esta cantidad eleva la cifra de asesinados por la OTAN a 110
personas solamente en esa ciudad.
Misrata ha sido desde el principio de la agresión imperial contra
Libia el bastión de los separatistas que reciben financiamiento,
adiestramiento bélico y armamento de potencias extranjeras para
cumplir con el objetivo que el Consejo Nacional de Transición (CNT)
que aglutina a los separatistas libios y ha anunciado en diversos
escenarios internacionales y no es otro que: "Derrocar a Gaddafi".
Por su parte Estados Unidos acusó a algunos miembros de la
alianza del norte de no participar activamente y no compartir el
peso de la campaña contra el líder de la revolución libia Muammar
Gaddafi.
El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, advirtió
que la invasión militar en Libia corre el riesgo de volverse
"ineficaz" si los gobiernos europeos no amplían su participación.
Gates reclamó que los países europeos no pueden dejar sobre los
hombros de los contribuyentes norteamericanos 75% de los gastos de
la alianza imperial.
"La paciencia norteamericana se está terminando", sostuvo, tras
recordar que el gobierno estadounidense debe afrontar "dolorosos"
recortes presupuestarios.
Entre tanto medios occidentales insisten en desplegar una campaña
de desprestigio contra el ejército libio al asegurar que miembros de
ese componente perpetraron violaciones masivas.
Voceros del gobierno libio rechazaron tales campañas mediáticas
de medios de comunicación occidentales, que dedican grandes
titulares a desprestigiar al líder de la revolución libia, Muammar
Gaddafi, en referencia a las supuestas violaciones masivas
ejecutadas por soldados del ejército regular libio.