BAGDAD. — Diez iraquíes murieron este sábado en Mosul por un
doble atentado con bombas, mientras otros dos corrieron igual suerte
al ser alcanzados por cohetes que dispararon militares
estadounidenses en la sureña provincia de Babel.
Funcionarios del gobierno en Mosul, cabecera de la demarcación
septentrional de Nínive, señalaron que suicidas hicieron volar esta
tarde un vehículo y una carga explosiva en el centro de la ciudad,
provocando también 52 heridos, reporta Prensa Latina.
Una de las víctimas mortales fue un soldado del Ejército de Iraq
que iba en una patrulla, apuntaron fuentes de seguridad al precisar
que la potencia de la deflagración rompió ventanas y espejos en una
barbería aledaña, así como el colapso del falso techo, pero sin
causar víctimas.
Asimismo, se conoció que la creciente violencia fue palpable este
sábado en una aldea de las afueras de Tikrit (norte), donde ocho
hombres armados abatieron a un maestro de escuela y sus cuatro
hijos.
Voceros del consejo provincial de Babel confirmaron, por otro
lado, que dos civiles perdieron la vida como consecuencia del
lanzamiento de dos cohetes por tropas norteamericanas que alegaron
intentar desmantelar una bomba en una carretera del sur de la ciudad
de Hilla.
Según testigos, los militares extranjeros dispararon los misiles
en dirección al área donde se reportó la existencia de una bomba
antitanque, y cuando la policía iraquí se acercó halló los cadáveres
de dos personas residentes en Hashimiyah.
Este mismo sábado, la oficina de prensa de la demarcación
meridional de Basora informó que una caravana de las fuerzas armadas
de Estados Unidos fue atacada con una bomba colocada en una
carretera próxima al aeropuerto, aunque sin que se registraran
víctimas.
Las fuerzas de seguridad iraquíes en Basora lanzaron redadas y
arrestaron a 22 personas sospechosas de distintos delitos, además de
incautar 10 mil billetes de bancos falsos.