Roberto
Morales, ministro de salud, destacó que la ética y la calidad humana
de los profesionales del sector, son las bases para una nueva etapa
de consolidación de los servicios que se brindan a la población.
En el XII Activo Nacional del Destacamento de las Ciencias
Médicas Carlos J. Finlay, que sesiona en la universidad del ramo en
Pinar del Río y ante 250 delegados e invitados, el titular calificó
de muy oportuno el evento, que se realiza poco después del histórico
VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.
Hoy transitamos, dijo, por una nueva etapa y estamos llamados a
transformaciones de perfeccionamiento en la atención al paciente.
La Isla tiene la satisfacción de haber eliminado 27 enfermedades
del cuadro sanitario y exhibir una tasa de mortalidad infantil de
4,5 por cada mil nacidos vivos, entre otros logros de la Revolución,
indicó.
Las prioridades, señaló, están dirigidas a hacer eficiente y
sostenible el sector, continuar la elevación de la calidad y
satisfacción del pueblo, y perpetuar la influencia de los galenos en
los indicadores de salud cubanos.
Precisó que para ello es cardinal el rigor en la formación
integral de los profesionales, con énfasis en la vinculación
adecuada entre el método de diagnóstico clínico mediante la
entrevista y el examen físico y los análisis complementarios.
La medicina cubana, refirió el ministro, goza de un merecido
prestigio fuera y dentro de la nación y una prueba son los más de 40
mil trabajadores del sector que laboran hoy en 68 países del mundo.
Para Ana Iris Izquierdo, estudiante pinareña de medicina, la
incondicionalidad es uno de los principios éticos típicos de la
salud cubana, y reafirmó su decisión de preservar el honor ganado a
escala internacional.
El XII Activo Nacional del Destacamento Carlos J. Finlay, surgido
hace casi 30 años, que finalizará mañana, analiza el proceso de la
integralidad como herramienta para la formación de profesionales con
elevado nivel científico y cultural, y comprometidos con la
Revolución.