Holguín.—
El alistamiento de 23 hectáreas de bosque para su entrega al
patrimonio forestal del país, es hoy un logro de la empresa
niquelífera Comandante Pedro Sotto Alba, de Moa, cercana ya a su
aniversario 50.
La ingeniera Teresa Hernández, jefa del programa de
rehabilitación de suelos, comentó que esas plantaciones tienen ya
tres años de desarrollo.
Son bosques de casuarinas, afirmó, que crecen pujantes y se
adaptan adecuadamente al déficit de nutrientes esenciales como el
nitrógeno, el fósforo y el potasio para permitir renacer la vida.
Mostró entonces evidencias irrefutables, entre ellas, colonias de
pequeños insectos alojados debajo del colchón vegetal en
descomposición, y la presencia de numerosos nidos de palomas
silvestres.
También resaltó la aparición espontánea de ejemplares de especies
maderables y otras de los bosques naturales de esta región con uno
de los mayores endemismos de la Isla, como algarrobos, yagrumas y
guasimillas.
En la empresa niquelífera Pedro Sotto Alba, Hernández dirige el
programa de rehabilitación de suelos degradados por la explotación
minera para la obtención de sulfuros de níquel.
Ella significó la relevancia de esta tarea en esas áreas, con
menores costos de inversión que durante experiencias anteriores, por
un uso más racional de los recursos y mayor destreza del colectivo
dedicado a la actividad.
La situación de tales bosques jóvenes, indicó, los hace más aptos
para el restablecimiento de los valores ecológicos que alguna vez
tuvieron, empeño que habrán de materializar los forestales.
Con el traspaso de estas hectáreas, el fondo de suelos en
rehabilitación de la Sotto Alba ascenderá a unas 55 hectáreas.