Asociado a la exposición solar prolongada y otros factores de
riesgo, desde finales de la década de los 90 del pasado siglo, Cuba
registra un aumento en la incidencia de cáncer de piel, así lo
expresó el doctor Alfredo Abreu, presidente de la Sociedad Cubana de
Dermatología.
Señaló que ante el alza del número de casos con ese tipo de
neoplasia, es indispensable aplicar una estrategia de prevención que
incluye evitar coger sol de manera directa en el horario de máxima
intensidad de los rayos (aproximadamente de 10 de la mañana a 4 de
la tarde), además de usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo,
sombrillas de tonalidades oscuras, espejuelos, sombreros de ala
ancha, y aplicar protectores solares en sus diferentes variantes.
También recomendó extremar los cuidados con los niños y que la
población aprenda a realizarse el autoexamen para detectar posibles
lesiones malignas. Ante cualquier duda, hay que acudir de inmediato
al especialista en dermatología, indicó.
El doctor Abreu precisó que las personas de piel muy blanca y
ojos claros están más expuestas a padecer cáncer de piel, una
enfermedad que muestra un significativo incremento a nivel
internacional, asociado a la elevación de las radiaciones
ultravioletas (RUV) provocada por la disminución de la capa de
ozono.
Vinculado al tema, el doctor en Ciencias Eudimio Martínez Chapman,
del Instituto de Meteorología, explicó que en las últimas cuatro
décadas hay una tendencia significativa a la reducción de la
cobertura nubosa en Cuba, lo cual favorece el crecimiento de las RUV.