Garantizar
la plena incorporación de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur)
en el menor plazo posible para enfrentar con mayor fuerza las
desigualdades, es hoy una de las prioridades del Parlamento
latinoamericano (Parlatino).
En ese sentido, el Grupo Venezuela del Parlatino acordó por
mayoría enviar un documento al Senado de Paraguay con una solicitud
para que apruebe la adhesión de Caracas al bloque regional, en el
cual participa en calidad de asociado.
De manera general los diputados coincidieron en que Mercosur
constituye en la actualidad una opción para hacer frente a las
asimetrías existentes en el mundo, en cuanto a relaciones
comerciales.
Aunque la directiva del ente esperaba una votación unánime del
acuerdo, el documento se aprobó con la abstención de los
legisladores de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), ente que agrupa
a organizaciones opuestas al gobierno.
Tras cuatro meses de debate, el texto de solicitud a Paraguay
contó con la anuencia de los miembros del Partido Socialista Unido
de Venezuela, el Partido Comunista y la representante de lo pueblos
indígenas, sobre lo cual reflexionaron varios diputados de Parlatino.
Para los representantes de la MUD el país no cumple todos los
requisitos necesarios para enfrentar el régimen comercial instituido
en Mercosur, por lo cual sería arriesgada la adhesión plena.
Sin embargo, a juicio de diputados como Roy Daza, el voto se
realizó sobre la base del interés nacional y la estrategia de
integración que adelanta el país, la cual es el gran desafío actual
de América Latina.
Ese es nuestro camino. Este es nuestro destino, integrarnos ,
afirmó el legislador en su intervención en la sesión realizada por
el Parlatino para precisar el envío de la petición al Senado
paraguayo para aprobar el ingreso venezolano a la instancia.
Por su parte, en entrevista con Prensa latina, Rodrigo Cabezas,
presidente de Parlatino Venezuela, consideró que la adhesión plena
de Caracas a Mercosur tiene una perspectiva favorable desde el punto
de vista histórico.
El ingreso significará la confirmación de que es posible la
unidad de los pueblos de América latina sin que medie Estados
Unidos, sin tener tratados de libre comercio con norteamericanos y
con una cohesión económica mirando al Sur, la cual propicie nuevas
instituciones financieras regionales, consideró.
En el marco interno, también representa beneficios pues obligará
a realizar un proceso de revisión de la política de
industrialización y las ofertas que hará la nación, pues no se trata
solo de vender, estimó.
Al mismo tiempo, Venezuela accederá a bienes y servicios a menor
precio, lo cual es positivo para la economía nacional.
Para Cabezas, en un Mercosur con Venezuela podrían concretarse a
corto plazo iniciativas como la propuesta del presidente
ecuatoriano, Rafael Correa, de un fondo de reservas internacionales
de América Latina, que junto al Banco del Sur son ideas enmarcadas
en la lucha contra las asimetrías y las desigualdades
interregionales.
De acuerdo con el ejecutivo, la unidad entre Argentina, Brasil,
Uruguay, Paraguay y Venezuela contribuirá a asumir el gran reto de
reducir en 10 años la pobreza, como indican las Metas del Milenio y
ordena la conciencia transformadora revolucionaria.