La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) acordó
cerrar siete de sus cuarteles generales y centros de operaciones,
como parte de un ajuste para reducir gastos.
En las conclusiones de una reunión de ministros de Defensa en la
sede de la Alianza, en esta capital, los 28 miembros de la entidad
militar también decidieron reducir en 36 por ciento su plantilla,
reporta Prensa Latina.
Entres las bases que concluirán sus prestaciones a la OTAN
figuran las terrestres de Madrid (España) y Heidelberg (Alemania),
así como la naval enclavada en la sureña región italiana de Nápoles.
La medida también incluye el cierre del mando conjunto en Lisboa
y la transformación de la base aérea de Izmir, en Turquía, en un
comando de tierra.
De acuerdo con un comunicado de la Alianza, las reformas suponen
una disminución de cerca de 13 mil puestos en los cuarteles
generales.
Los planes restrictivos llegan en medio de fuertes críticas por
parte de analistas políticos y militares como consecuencia de los
elevados montos presupuestarios de defensa en todos los países
occidentales, mientras otras partidas reciben reducciones a causa de
la crisis económica mundial.
Pese a las reformas, el secretario general de la OTAN, Anders
Fogh Rasmussen, pidió a los países miembros a no emprender una
retirada apresurada de Afganistán, una vez que Estados Unidos
comience a repatriar parte de su contingente militar en julio
próximo.
Todos los países seguirán comprometidos con las operaciones en
ese país, aseguró Rasmussen en rueda de prensa tras concluir la
reunión de ministros de Defensa.
De acuerdo con los planes de la Alianza, el próximo mes se
iniciará el traspaso de la seguridad a manos afganas en los
distritos y provincias donde existan menos conflictos.
Las tropas invasoras en la nación centroasiática rebasan la cifra
de 130 mil hombres, de ellos unos 100 mil de Estados Unidos, además
de los llamados empleados de empresas contratistas, estimados en más
de 70 mil.