La 175 conferencia de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP) llegó en una coyuntura en la cual destacan los
llamados a la unidad, unido a la propuesta de aportarle un carácter
geopolítico a su gestión.
Los mercados siguen de cerca los acuerdos de la OPEP ayer en
Viena, Austria, a la espera de una señal que sirva de alivio a la
sostenida escalada de las cotizaciones que mantiene al crudo por
encima de los 115 dólares el barril, reporta Prensa Latina.
Frente a ese escenario, la idea de mantener estable e invariable
la producción alrededor de los 24 millones 800 mil barriles diarios,
elevó aún más las criticas de los principales consumidores de
Occidente, que esperaban acuerdos encaminados a un incremento en la
extracción del hidrocarburo.
Estados Unidos, Reino Unido y Francia solicitaron a la OPEP un
aumento productivo de millón 500 mil barriles del crudo, que
contribuyera a bajar el precio por lo menos a 80 dólares la unidad
de 159 litros.
Las delegaciones de Argelia, Kuwait, Catar, Irán, Indonesia,
Libia, Irak, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudita y Venezuela, con
una porción importante de las reservas globales de hidrocarburos,
son de la opinión de que el mercado está bien abastecido y no había
porque incrementar la producción.
Unido a ello, está precisamente el apoyo de Venezuela de mantener
la fórmula que protege a los países más pobres del encarecimiento de
sus facturas energéticas.
Bajo ese propósito operan instrumentos de cooperación como
PETROCARIBE y PETROSUR, con vistas a evitar que el aumento en la
cotización del crudo afecte a las débiles economías del área.
Para los expertos, el carácter geopolítico de la OPEP podría
reflejarse en la reorientación de una parte de los ingresos por las
ventas de petróleo hacia programas sociales en América, Asia y
África.
Frente a los llamados del mundo industrializados a un mayor
aporte productivo de la organización, el ministro venezolano de
Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, recordó que el origen del
encarecimiento es ajeno a las propias políticas de la entidad.
Tensiones políticas, fenómenos climáticos y razones de carácter
técnico se suman para llevar al aumento en las cotizaciones, en un
entorno donde la OPEP defiende la disciplina para evitar situaciones
como la de finales de los años 90.
En esa etapa, los precios del crudo llegaron a niveles en torno a
los 100 dólares el barril, sin que Occidente se preocupara por los
efectos negativos de esa tendencia sobre las economías de las
naciones productoras.
La OPEP seguirá cuidadosamente el desarrollo del mercado
petrolero antes de la reunión ministerial que se efectuará dentro de
tres meses nuevamente en Viena, y está dispuesta a adoptar las
decisiones necesarias para contribuir a la estabilidad del mercado
petrolero, según documentos que circulan hoy en Viena, sede del
organismo.
El cartel tiene previsto celebrar una reunión extraordinaria el
21 de septiembre próximo en medio de especulaciones de que los 12
países miembros acordarán recortar la oferta a fin de sostener las
cotizaciones.
Los analistas apuntan que la oferta también de productos
refinados como el diesel mantendrá los precios elevados, sobre todo
ahora en la temporada de verano en Estados Unidos, en la que hay un
aumento en el uso de vehículos.
Estados Unidos consume más de 20 millones de barriles diarios,
equivalentes a cerca del 25 por ciento del consumo mundial, lo cual
contrasta con las políticas de ahorro y eficiencia energética
implementadas en varios países.
Operadores de la empresa de diagnósticos Gasoil Europe dijeron
que los precios se mantendrán estables por varias semanas, y en un
futuro seguirán subiendo.