WASHINGTON.—
La guerra en Afganistán cuesta hoy al contribuyente estadounidense 2
000 millones de dólares a la semana, según cálculos del Departamento
de Defensa.
Esa cifra afloró en una información publicada en la edición
digital del diario The New York Times, sobre el estudio que hace el
gobierno de Estados Unidos para recortar la presencia de sus tropas
en el país centroasiático, indicó PL.
El conflicto representa una sangría económica, y para los
estrategas del nuevo equipo de seguridad nacional del presidente
Barack Obama, hace falta un cambio por los costos.
Ahora evalúan aumentar el ritmo del retorno de las fuerzas
desplegadas en territorio afgano, que en un inicio se previó entre 3
000 y 5 000 soldados, si bien no existe una cuantía determinada,
añade el rotativo.
Sin embargo, la idea se opone a la del saliente secretario de
Defensa, Robert Gates, cuyo equipo considera hacer reducciones
graduales de los efectivos para mantener en lo máximo posible la
capacidad ofensiva del contingente estadounidense.
Estados Unidos mantiene en suelo afgano unos 100 000 soldados.