El mal tiempo se ha cebado desde hace varios días con particular
saña sobre el destruido Puerto Príncipe, la capital del país, y sus
suburbios colindantes.
El lunes fue un día aciago, cuando el fuerte temporal, asociado a
áreas de bajas presiones en el Mar Caribe occidental, provocó una
decena de muertos e importantes daños en la frágil infraestructura
de la principal urbe haitiana, de mucho más de un millón de personas
y ubicada en la bahía del golfo de La Gonaive. Sin embargo, este
miércoles la cifra de víctimas mortales ascendió a 23.
Alta Jean Baptiste, jefa de la Dirección de Protección Civil
haitiana, informó a los medios periodísticos aquí que las víctimas
se registraron en el departamento Oeste, que incluye la capital, y
sectores de esta como Delmas (norte), Carrefour (periferia sur) y la
empobrecida favela de Cité Soleil (periferia norte), localidades que
vivieron las situaciones más críticas, con personas obligadas a
subirse en los techos de las casas o en los árboles ante el empuje
de las inundaciones, favorecidas por la obstrucción de las vías a
causa de toneladas de escombros y basura acumulada sobre avenidas y
aceras.
Mientras el fluido eléctrico ha sido inestable, en muchas zonas
totalmente interrumpido, se observa la movilización de equipos
pesados en Puerto Príncipe tratando de limpiar las vías, cuyas
principales calles se transformaron en verdaderos ríos, con piedras
arrastradas por el agua, dificultando considerablemente el tránsito.
Por otra parte, los servicios de socorro de esta nación centran
su atención en la precaria situación de las miles de personas que
viven en campamentos de desplazados por el sismo y que no tienen
hacia dónde ir.
El doctor Lorenzo Somarriba López, jefe de la Misión Médica en
Haití, dijo que se ha mantenido vigilancia estrecha sobre nuestro
personal que ha quedado aislado por las lluvias en regiones como
Anse-á-Veau, L’Asile y Anse du Hainault. Destacó que todos se
encuentran en perfecto estado de salud y con los recursos para su
alimentación y aseguramiento de las condiciones de vida, así como
para continuar prestando asistencia médica.
Puntualizó que desde el viernes se ha intensificado la labor de
los grupos de pesquisa activa en el control de focos de cólera y
prevención de enfermedades, que siempre aparecen tras estos
fenómenos naturales.
Las fuerzas de nuestra Brigada Médica están en alerta para ayudar
a este pueblo hermano en todo momento.