Nuevamente el sector del derecho guatemalteco está hoy lleno de
luto e indignación por el asesinato de un abogado en la ciudad de
Mazatenango.
Freddy Rolando Ríos, de 61 años, fue baleado este domingo cuando
se dirigía al parque central de la cabecera departamental de
Suchitepéquez, 167 kilómetros al oeste de la capital, donde
participaría en un habitual paseo en bicicleta.
Dos hombres lo esperaban en su trayecto a bordo de una moto y le
dispararon, según testigos citados en la edición digital del diario
Prensa Libre, en un reporte que no adelanta los motivos del
homicidio ni las características laborales del jurista.
Familiares de la víctima tampoco se refirieron a alguna causa del
ataque mortal, relacionado por algunas fuentes con los perpetrados
cuando esos profesionales atienden casos del crimen organizado o la
delincuencia. Una ola de repudio levantó el hecho entre la población
y el gremio de abogados locales, quienes junto a otros sectores
exigieron a las autoridades esclarecer el hecho y dar con sus
responsables.
Aquellas vertientes criminales dirigen últimamente con mayor
fuerza sus acciones contra trabajadores del sector judicial,
preferentemente jueces y fiscales actuantes en procesos para
condenar a sus integrantes.
La más reciente ocurrió el pasado 24 de mayo en Cobán, ciudad
cabecera del departamento de Alta Verapaz, cuando un fiscal auxiliar
fue secuestrado y sus restos desmembrados fueron hallados horas
después, asesinato achacado al grupo del narcotráfico Los Zetas.