En crisis desde hace meses, la nación europea acordó el ajuste
como forma para paliar su déficit fiscal a un costo que gremios y
entidades sindicales consideran muy alto. Durante esta jornada,
trabajadores griegos bloquearon el acceso al Ministerio de Finanzas,
donde autoridades del país se reunieron con técnicos de los
organismos internacionales para definir las nuevas medidas de
austeridad.
La manifestación fue organizada por el Frente Militante de Todos
los Trabajadores (PAME), entidad fundada en 1999 por iniciativa de
los sindicalistas del Partido Comunista de Grecia (PCG). Los
sindicatos convocaron a huelga general para el próximo 15 de junio.
Se estima que con estas nuevas medidas, el Gobierno griego
impulsará la privatización de una treintena de empresas estatales
hasta finales del 2013, donde están incluidos trenes, puertos,
aeropuertos, loterías, electricidad, compañías de suministro de agua
y sociedades de gestión de las carreteras.
Los organismos internacionales también impusieron a Grecia
reformas estructurales, como la eliminación de las barreras
administrativas a las exportaciones, una mayor reducción del número
de empleados públicos, la racionalización de los programas sociales,
el recorte de las exenciones fiscales, el aumento de la lucha contra
la evasión de impuestos y el incremento de la fiscalidad sobre la
propiedad inmobiliaria.