El incremento de casos por contagio con la bacteria Escherichia
coli enterohemorrágica (ECEH) mantiene en vilo a Europa, donde ya
dejó 18 muertos y casi dos mil infectados, informó Prensa Latina.
La incertidumbre gana terreno, pues los científicos no logran
determinar el origen del brote iniciado en el norte de Alemania que,
según autoridades sanitarias, podría ser el más letal en la historia
de la humanidad.
Fuentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtieron
que la infección causada por una variante aún desconocida y muy
tóxica de la E. coli se extendió a 12 países y no descartan que
continúe su avance.
Además de Alemania (17 muertos) y Reino Unido se reportaron casos
de contagio en Suecia (un fallecido), Austria, República Checa,
Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, España, Suiza, Estados Unidos
y Singapur.
De los mil 823 casos confirmados hasta el momento por la OMS, 552
padecen el Síndrome Hemolítico Urinario, que de acuerdo con
expertos, podría acarrear en los enfermos un fallo renal
irremediable.
La Agencia de Protección de la Salud (HPA) de Reino Unido informó
este sábado que el número de enfermos en ese país se elevó a once
personas que viajaron recientemente a Alemania, epicentro de la
infección.
El reporte de la HPA precisa que no existen evidencias de que la
enfermedad se transmita allí de persona a persona, aunque llamó a la
población a extremar las medidas de higiene.
Fuentes médicas aclaran que la E. coli es una bacteria inofensiva
pero la cepa hallada actualmente en las heces de los enfermos es una
especie rara y resistente a los antibióticos.
Precisan que este tipo de bacteria tiene capacidad de adherirse a
las paredes intestinales desde donde bombea toxinas que provocan,
entre otros síntomas, severas diarreas sanguinolentas.
El Gobierno alemán responsabilizó inicialmente a un lote de
pepinos, lechugas y tomates procedentes España con el origen de la
infección, lo que fue desmentido luego por los exámenes de
laboratorio.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis
Rodríguez Zapatero, criticó el jueves a la Unión Europea (UE) al
considerar que el bloque actuó de forma lenta ante la denominada
crisis de los pepinos.
Rodríguez Zapatero advirtió que exigirá a la UE y al Gobierno
alemán la reparación del daño causado a los agricultores de su país
cuyas pérdidas fueron estimadas en alrededor de 200 millones de
euros.