Tras casi dos décadas de experiencia en la refinación del crudo
cubano, la planta Sergio Soto, de Cabaiguán, consolida sus
producciones derivadas e incursiona en surtidos estratégicos para el
país como el aceite dieléctrico para transformadores, el líquido
asfáltico y la nafta reductora de viscosidad, esta última muy
demandada en el proceso de extracción del petróleo.
Según confirmó Léster Alemán, director general de la entidad, en
lo que va de año la industria ha refinado más de 17 000 toneladas de
crudo, la mayor parte extraída en la zona de Cárdenas, en la
provincia de Matanzas, y en menor cuantía en Pina y Jatibonico,
yacimientos ubicados en Ciego de Ávila y Sancti Spíritus,
respectivamente.
A partir del procesamiento de estos volúmenes, la Sergio Soto ha
entregado durante el 2011 más de 5 700 toneladas de líquido
asfáltico, producto avalado por el Centro de Investigaciones del
Petróleo como un componente de primera calidad para la preparación
de las mezclas que elabora el MICONS.
Obtenido mediante el proceso de destilación al vacío que se
instauró en Cabaiguán en 1998, el conocido líquido se ha convertido,
en los últimos tiempos, en una de las principales producciones de la
refinería espirituana, con un crecimiento que se corresponde con los
volúmenes de crudo acopiado y también con limitaciones de las otras
dos plantas que fabrican el material en el país, la Ñico López, de
la capital, y la Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba.
En esta primera parte del año la entidad, perteneciente al
Ministerio de la Industria Básica y única de su tipo en la isla que
se dedica exclusivamente al procesamiento del petróleo cubano,
también ha reportado la entrega de 285 toneladas de aceite
dieléctrico —recomendable para transformadores de hasta 13 KV—, que
se cotiza hoy día a altos precios en mercados internacionales.
A ello se suma la obtención de unas 3 000 toneladas de nafta
solvente, un reductor de viscosidad de uso generalizado en la propia
industria petrolera, para facilitar la manipulación del crudo en los
pozos durante el proceso de extracción, así como otras 148 del
aceite Sigatoka para combatir la plaga de igual nombre en las
plantaciones de plátano.