BEIJING,
29 mayo.— Los dos lagos más grandes de China, el Poyang, en la
provincia de Jiangxi, y el Dongting, en Hunan, sufren hoy las
consecuencias de la persistente sequía en la región central del
país. El primero y mayor de la nación asiática redujo su volumen en
un 87 por ciento en relación con años anteriores.
Mientras, la superficie del segundo es 60 por ciento menor a la
media para este mes. Su nivel cayó a 21,74 metros hace dos semanas,
según expertos citados por medios de prensa.
A pesar de aisladas lloviznas, el clima seco prevalecerá en las
regiones a lo largo del curso medio e inferior del río Yangtsé, las
más afectadas por la falta de agua, en tanto no se prevén lluvias
hasta el 31 de mayo, según el Centro Meteorológico Nacional (CMN).
La intensa sequía en la zona ha secado tramos de 125 ríos y 158
embalses. Para hacer frente al problema, el gobierno central aplica
una serie de medidas que incluyen planes de descarga de la Presa de
las Tres Gargantas y asignación de fondos.
Fuentes meteorológicas advirtieron también sobre el incremento
del riesgo de incendios forestales en las regiones azotadas.
De enero a mayo la cuenca del Yangtsé recibió entre un 40 y un 60
por ciento menos de precipitaciones que la media de los últimos 50
años y el delta del río siete mareas saladas (entrada de agua de mar
por la parte inferior debido al bajo nivel de de esta reserva en su
curso medio y bajo).
Mientras, el CMN pronosticó fuertes o moderadas precipitaciones
en el sureste de la meseta Qinghai-Tíbet y regiones de las
provincias o municipalidades de Yunnan, Sichuan, Chongqing,
Heilongjiang, Jilin y Liaoning. (PL)