WASHINGTON, 29 mayo.— El presidente de Estados Unidos, Barack
Obama, calificó hoy de desastre nacional la devastación ocasionada
por un potente tornado en Joplin, Missouri, al recorrer las áreas
más afectadas de la ciudad.
Obama llegó a esa localidad de unos 50 mil habitantes hace pocas
horas para reunirse además, con los sobrevivientes de la tragedia y
asistir a un servicio funerario, al cumplirse una semana del paso
del meteoro que ocasionó 142 muertos, más de 900 heridos, así como
miles de casas y estructuras dañadas.
Por su parte, la cifra de desaparecidos ha descendido en la misma
medida en que continuaron las labores de búsqueda y rescate. Según
las autoridades locales, en estos momentos se reportan al menos 44
ciudadanos cuyo paradero se desconoce.
La subdirectora del Departamento de Seguridad Pública del Estado,
Andrea Spillars, dijo que 50 oficiales trabajan día y noche para
notificar a los miembros de las familias la situación de los
desaparecidos con exactitud y respeto.
Pese al tiempo transcurrido las autoridades especulan que tal vez
muchos de los ausentes podrían estar vivos, pero no en condiciones
de poder comunicarse.
El jefe de la Casa Blanca fue recibido en aeropuerto por el
gobernador de Missouri (medio oeste), Jay Nixon, con quien hizo el
recorrido para constatar de primera mano la increíble destrucción,
reseña la cadena noticiosa ABC.
Obama voló a Joplin tras su retorno al país después de un periplo
por Irlanda, Reino Unido, Francia y Polonia.
Estados Unidos cerró una semana de intensa actividad de tornados
en su región central y sureste. Además de Joplin, una tormenta
similar entre jueves y viernes provocó tres muertos y más de 200 mil
afectaciones al servicio eléctrico en Atlanta, Georgia (sureste).
Lo ocurrido en Joplin y en el resto de las regiones
estadounidenses, se inscribe en una racha mortal de este tipo de
eventos que en lo que va de año han ocasionado alrededor de 520
decesos, de acuerdo con estadísticas del Servicio Meteorológico
Nacional.