CARACAS, 29 mayo.— Políticos y activistas por la paz de varios
países condenaron hoy en Venezuela las sanciones de Estados Unidos a
PDVSA, durante una movilización popular en esta capital.
Para la pacifista norteamericana Cindy Sheehan, las medidas de
Washington contra la petrolera estatal -por sus relaciones con Irán
en el sector energético- causan indignación.
Tratan de satanizar a un Gobierno que erradicó el analfabetismo,
redujo en más de la mitad la pobreza y practica la solidaridad con
otras naciones, apuntó al intervenir en la Plaza O Leary, donde
decenas de miles de personas se concentraron después de marchar por
calles caraqueñas.
De acuerdo con Sheehan, más de 250 mil ciudadanos de 25 estados
norteamericanos han resultado beneficiados por el plan venezolano
para suministrar combustible gratuito o subsidiado a comunidades de
bajos recursos de ese país.
Eso no lo hace ninguna petrolera, ni las estadounidenses para
ayudar a su propio pueblo. Por eso estamos aquí hoy activistas,
mujeres, madres, padres y dirigentes indígenas para agradecerlo y
decir que Venezuela es una nación soberana y debe respetarse su
independencia, afirmó.
La madre de un soldado (Casey Sheehan) muerto durante la
ocupación de Iraq exigió además al presidente Barack Obama la
suspensión de las sanciones a PDVSA y sumarse junto a Hugo Chávez a
la lucha por la paz y la justicia.
Por su parte, el senador chileno Alejandro Navarro (MAS) calificó
de desestabilizadora la postura de la Casa Blanca y sus acciones
contra la petrolera estatal, productora de tres millones de barriles
diarios de crudo, de ellos 1,2 exportados a Estados Unidos.
Es lo mismo que hicieron contra Salvador Allende, pero tengo la
convicción de que en Venezuela no pasarán, porque tiene el respaldo
de los latinoamericanos, señaló.
Navarro enmarcó las sanciones a PDVSA en la agresión de
Washington a la integración regional y sus esfuerzos por silenciar
el ejemplo de la Revolución Bolivariana.
Partidos chilenos de izquierda condenan la medida y apoyan a
Chávez, aseguró.