TRÍPOLI, 27 de mayo.— Efectivos del Ejército libio y opositores
armados sostuvieron hoy violentos enfrentamientos en la occidental
ciudad de Misratah, mientras aviones de la OTAN repitieron los
bombardeos contra zonas civiles y gubernamentales de esta capital.
Los alzados contra el líder Muammar al Gaddafi intentaron
conservar el control de la tercera ciudad de Libia y respondieron
con armamento pesado a la contraofensiva de las tropas regulares.
En tanto, la aviación de la OTAN recrudeció la pasada madrugada
los bombardeos contra complejos residenciales capitalinos, en un
claro intento por golpear los sitios donde presume puede estar
residiendo Al Gaddafi.
El primer ministro libio, Al Baghdadi Ali Al-Mahmoudi, pidió ayer
a la ONU fijar fecha y hora para el alto al fuego a fin de detener
las incursiones de la OTAN e iniciar un diálogo conducente a la
transición, pero Occidente y el opositor Consejo Nacional de
Transición se negaron.
De hecho, los ataques de hoy coincidieron con declaraciones del
presidente norteamericano, Barack Obama, y el francés, Nicolás
Sarkozy, en la cumbre del G8 en Deauville, a favor de ampliar los
ataques contra Libia hasta "acabar el trabajo", y exigieron a
Gaddafi dejar el cargo y el país.
El mandatario anfitrión informó además que los países del G8
habían aprobado 20 000 millones de dólares de asistencia,
procedentes de organismos multilaterales de crédito, para los
levantamientos de las naciones árabes. Túnez y Egipto serán los
primeros en recibir la lluvia de dólares.
Mientras el primer ministro británico, David Cameron, autorizó el
uso de cuatro helicópteros de combate del tipo Apache en las
operaciones contra Libia, con el pretexto de que habrá menor peligro
de que se produzcan víctimas civiles.
La fuerza aérea de Yemen bombardeó este viernes comunidades
tribales armadas que se oponen al Gobierno, después de que sus
miembros ocupasen un puesto de control militar y sitiaran un
campamento de la Guardia Republicana a las afueras de Saná, informó
Xinhua, citando declaraciones de una fuente del Ministerio del
Interior yemení. Los continuos bombardeos dejaron al menos 19
muertos y muchos heridos en las filas del grupo tribal.
Por su parte, Europa Press reportó que unos 100 000 egipcios se
congregaron en la plaza Tahrir, en El Cairo, para reclamar que se
lleve a cabo el juicio contra el ex presidente Hosni Mubarak y sus
asesores.