Desde Haití

La fuerza bruta de la pobreza

Juan Diego Nusa Peñalver, enviado especial

Para cualquier forastero llegado al Haití devastado de hoy, llama poderosamente la atención el descomunal esfuerzo físico que realizan hombres, mujeres e incluso niños en campos y ciudades, en la dura tarea de obtener algunas gourdes (la moneda local) para el "pan" de cada día.

Su secular subdesarrollo, herencia de un infausto pasado colonial y neocolonial, obliga a los haitianos a realizar labores propias de máquinas-herramientas, grúas, tractores, camiones o animales de carga.

Foto del autor La población masculina haitiana sufre de un alto índice de hernia inguinal debido a la realización de enormes esfuerzos físicos desde tempanas edades y en la adultez.

Forman parte del paisaje de esta nación hombres picando con un martillo o una pequeña mandarria duras y voluminosas piedras hasta convertirlas en gravilla, un material altamente demandado en la construcción de puentes, carreteras y edificaciones; o arrastrando pesados carretones cargados con numerosos sacos de carbón, de vianda o un chasis de un vehículo automotor inservible...

Y tanta fuerza bruta "pasa factura" a la salud humana.

"Los haitianos realizan esfuerzos físicos pesados desde muy temprana edad", comenta el doctor Roig Pérez González, de la provincia de Las Tunas, especialista de segundo grado en Cirugía general y máster en Urgencia Médica.

"Precisamente uno de los padecimientos de salud a los que se enfrentan los médicos cubanos aquí es el alto índice de hernia inguinal sobre todo en la población masculina, que tiene como caldo de cultivo la pobreza, la falta de información y la casi inaccesibilidad a servicios médicos", afirma.

En el hospital de referencia comunitaria de Aken, en el departamento Sur, bajo la responsabilidad de nuestros cooperantes de la salud, Granma pudo observar el trabajo del equipo médico encabezado por el cirujano guantanamero Eurípides Cabrera Pérez, especialista en Angiología, quien operó exitosamente a Petit del Cejour, de 39 años, aquejado de fuertes dolores provocados por una hernia inguinal izquierda simple.

"Es un tratamiento profiláctico dirigido a evitar males mayores en el futuro", explica el doctor Cabrera Pérez, quien fue asistido por la residente de Medicina guatemalteca Abda Elena Carreto, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana, la anestesióloga Elba Pérez Labrada, de Las Tunas, y la instrumentista Aleida Gary Altamira, de Artemisa.

En esa jornada igualmente fue intervenido por similar padecimiento y con resultado satisfactorio, Nodiel Michell, de 73 años, quien antes de la llegada de los cubanos no tuvo cómo solucionar su sufrimiento.

La doctora Mercedes Coello Vidal, de Santiago Cuba, directora del hospital, explica que de las 801 operaciones llevadas a cabo el pasado año en el centro, 281 fueron de hernia inguinal, y hasta el 10 de mayo último los cirujanos de la Brigada ya han practicado más de un centenar de ellas.

Los beneficiados son personas de muy bajos ingresos que no tienen cómo pagar una clínica privada, agrega la doctora Coello Vidal.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir