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Tierras ociosas, ¿todo resuelto?
Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu
Las llamadas tierras ociosas que se entregan en usufructo
mediante la aplicación del Decreto-Ley 259 están llamadas a
convertirse, si se aprovechan bien, en influyentes aportadoras de
alimentos.
Estos
hermosos platanales hoy ocupan tierras cubiertas por años de marabú,
aroma, escombros y otros desechos.
Por diferentes causas, no todas las hectáreas que habían sido
entregadas a personas naturales, al cierre del primer trimestre
mostraban iguales resultados.
La cifra ascendía a poco más de un millón de hectáreas
concedidas.
Datos oficiales suministrados a Granma por el ingeniero
Pedro Olivera, director del Centro Nacional de Control de la Tierra,
del Ministerio de la Agricultura, apuntan que el 25% de las tierras
entregadas a personas naturales se dedica a viandas, hortalizas y
granos, y las restantes a ganado vacuno lechero, ceba de toros,
arroz, ganado menor, caña, frutales y tabaco, y en menor cuantía a
otros renglones agropecuarios.
Las
vacas lecheras de la finca de Pablo de la Cruz se caracterizan por
el nivel de alimentación y cuidado que reciben.
Dadas sus características, explicó, este es un programa que exige
permanente actualización, cumplir lo establecido en el Decreto-Ley
259 y aplicar las variantes más ventajosas.
El fondo nacional de tierras declaradas ociosas sin entregar era,
al cierre del primer trimestre, de casi 800 mil hectáreas.
Señaló Olivera que borrar tal diferencia se hace cada vez más
lento toda vez que los mejores suelos ya tienen usufructuarios,
mientras organismos y entidades, con fértiles áreas y apenas usadas,
se resisten o demoran en declararlas ociosas. Al justificar esa
tardanza hablan de planes y perspectivas, que pese a los años no
acaban de materializarse.
Aunque es un Decreto-Ley relativamente nuevo, no exento de
tropiezos, dificultades y cierta lentitud en los trámites,
rejuvenece los campos y son muchos los que jamás pensaron en la
producción agrícola y se han sumado. De paso, trae de vuelta a
obreros de origen campesino que estaban en las ciudades en otras
labores.
Pese a la carencia en los inicios de implementos e insumos, no
pocos de los miles que solicitaron tierras sobresalen hoy en
producción y en rendimiento. El reto grande ha sido para la nueva
hornada de agricultores, pues los que pidieron sumar tierras
colindantes, sin valor de uso, disponían de algunos útiles y
experiencia.
Aunque discrepan de los precios de ciertos insumos e implementos,
califican de positivas las ventas iniciadas en la red minorista.
Abogan porque haya variedad en las ofertas y que estas sean
estables.
La provincia de Artemisa, al igual que el resto del país, espera
mucho de los involucrados en este movimiento y no de unos pocos.
Los asociados a la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS)
Antero Regalado, de Güira de Melena, devienen poderosos aliados de
sus entidades. Esta CCS de cultivos varios, fundada hace 12 años,
amplía su horizonte apoyándose en los acogidos a la normativa 259
organizados en fincas y que garantizaron en el primer trimestre del
actual año el 36 % de la producción total.
Pero como afirma Antonio Hernández Morera, presidente de la CCS,
esos hombres y mujeres les insuflan vida a suelos mal cuidados
durante años. De ellos extraen las toneladas de viandas, granos y
hortalizas fijadas en convenios y lo hacen con un favorable
rendimiento por hectárea y costo por peso que ronda los 0,90
centavos.
En los tres colectivos visitados por Granma el ambiente es
de optimismo y confianza. Para Gregorio Manuel Martínez, de la finca
Emelina, lo fundamental es que "con cuatro cooperativistas lo
hacemos todo".
Si en algún centro funciona el multioficio, dada su estructura
organizativa, esa es la finca. En el periodo enero-marzo respondió
en todos los planes y alcanzó en el frijol, como promedio, 1,4
toneladas por hectárea. Respuesta parecida se obtuvo en el ajo y la
cebolla. Esta cooperativa dispone de 13,42 hectáreas y aprovecha la
siembra intercalada y escalonada y, tras una cosecha, preparan la
otra.
El
potencial "delata"
La finca Gerés, otra de las 46 integradas a la CCS Antero
Regalado, aspira a más. Del plátano fruta (variedad Fiat 18) han
vendido en este 2011 al sistema de acopio más de siete toneladas con
un rendimiento favorable, aunque el "pico" de la cosecha comienza en
junio; el maíz, el frijol y la frutabomba se comportan bien, pero
Francisco cabeza Oliva, el "finquero", afirma que todavía quedan
reservas. El asunto es hablar del lenguaje "ventas al estado" y que
lo comprometido en viandas y hortalizas llegue a las tarimas de los
mercados.
Daniel García Gómez era soldador en una unidad avícola hasta que,
gracias al Decreto-Ley 259, "solicité un pedazo de tierra y todo es
superior a lo imaginado, trabajo mucho y duro, pero me siento
feliz".
En su finca, la San José, el óptimo uso de los suelos es la gran
aspiración para tener siempre sembrados de malanga, yuca, plátano y
frijoles que conforman su abanico productivo. La máxima del pequeño
equipo es "aprender un poquito todos los días y tomar de los
veteranos su experiencia y sabiduría".
A su vez, Pablo de la Cruz quiso probar que en la ganadería había
forma de ayudar en la base alimentaria. La cuestión radica, señala,
en no tener muchos animales sin condiciones; el secreto está en que
cada vaca en ordeño justifique la atención que recibe. Diestras
manos ordeñan al amanecer de cada día 11 vacas que promedian 6,6
litros diarios y siempre dan un extra. La preocupación por la
calidad de la leche es permanente y perfilan los mecanismos
organizativos internos para garantizar que los pagos se ajusten,
mediante las pruebas y correspondiente certificación, a lo que la
industria láctea recibe.
A partir del 2008 el aumento de las vacas en ordeño y los litros
por animal se multiplican anualmente y la etapa enero-marzo ratifica
que en el 2011 esa tendencia no se detendrá. Campos antaño cubiertos
de marabú muestran la imagen de cuánto puede lograrse hoy con la
consagración del hombre: son pastizales que facilitan la
alimentación de la masa dedicada a leche y carne.
Ellos garantizan cerca del 60 % de la leche que produce la Antero
Regalado porque "buscan soluciones locales, sin achacarle lo que
sucede por la falta de exigencia y de control, ni esperar a que
aparezcan todos los recursos que hacen falta".
Abelardo Álvarez, administrador de la CCS y emprendedor
campesino, al referirse a la importancia de las tierras entregadas,
destacó que estas aseguran el 36 % de la producción total de la
cooperativa e influyen en el resto de los índices que miden la
eficiencia.
Estas tres fincas de la CSS Antero Regalado, son botón de muestra
de lo que puede lograrse si se utiliza bien el potencial existente. |