El canciller argentino, Héctor Timerman, declaró hoy que la ronda
de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene que ser
un vehículo para el crecimiento de los países en vías de desarrollo.
Según el diplomático, ese ciclo de negociaciones lanzado en 2001
está destinado principalmente a disminuir la brecha existente entre
los más y menos desarrollados.
Timerman se reunió con el director general de la OMC, Pascal Lamy,
a quien le dijo que el comercio tiene que servir para alcanzar mejor
desarrollo y calidad de vida de todos los países y no solamente los
más ricos.
Al respecto, sostuvo que es necesario apuntalar las posibilidades
de integración en el comercio global de los países menos favorecidos
e instó a los industrializados a no cerrar sectores de la economía.
Contrastó que mientras los países del Sur luchan en las
negociaciones multilaterales de comercio por tener un futuro
económico, muchas naciones ricas pelean por custodiar una cultura
que pertenece al pasado.
A juicio del jefe de la diplomacia argentina, el éxito de la
ronda debe estar condicionado al logro de los objetivos por los
cuales fue iniciada: favorecer con mayor liberalización comercial en
mayor medida a las naciones en desarrollo.