El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, exhortó hoy a los
grandes capitales a contribuir con la modernización y
fortalecimiento de la seguridad pública y la lucha contra el crimen
organizado.
Funes reiteró una propuesta, aún en estudio, para establecer una
contribución con ese propósito en un discurso en un acto de ascenso
a sargento de 353 cabos de la policía y de 489 agentes a ese último
rango.
Funes precisó que ese tributo sólo afectará a quienes tengan
patrimonios líquidos, quitadas deudas y pasivos, de más de 500 mil
dólares.
Apuntó que actualmente en el país las compañías privadas de
seguridad cuentan con 22 mil agentes para cuidar espacios
individuales o de las empresas, mientras la Policía Nacional Civil
(PNC) tiene 20 mil 800 uniformados.
Explicó que el crecimiento de ese negocio se dio a la par de
condiciones de trabajo indignas para la PNC en los últimos años, sin
vehículos ni equipamiento, sin siquiera asignación para garantizar
la alimentación.
Hemos heredado un país en el que sólo aquellos que tienen dinero
pueden proteger a sus familias de un disparo en la calle, mientras
las grandes mayorías viven atemorizadas, agregó.
El sistema de una policía pobre y de empresas privadas de
seguridad ricas, no ha funcionado en nuestro país, ha fracasado, de
manera que proponemos un cambio, expresó.
Añadió que la contribución propuesta, con la cual se estima
recaudar si es aprobada por el parlamento unos 360 millones de
dólares en tres años, es una invitación a la solidaridad de los que
más tienen.
Hago un llamamiento a las gremiales empresariales, a los grandes
capitales a hacer un esfuerzo por un país que les ha dado todo y que
ahora les pide una pequeña parte de eso que les ha dado, manifestó.
Funes tiene previsto analizar la propuesta con las asociaciones
empresariales antes de enviarla a la Asamblea Legislativa. El
viernes último la presentó a los líderes de los partidos políticos.
La Asociación Nacional de la Emprea Privada (ANEP) ya adelantó su
rechazo a la proyectada contribución.