El primer ministro libio, Bagdadi al-Mahmudi, solicitó hoy en una
conversación telefónica con el titular ruso del Exterior, Serguei
Lavrov, mediar con el propósito de poner fin a las hostilidades en
el país norafricano.
Una nota de la Cancillería rusa señala que el representante libio
abogó por la contribución de Moscú para alcanzar un cese el fuego
entre las tropas del gobierno de Muammar el Gadafi y la oposición
armada.
Desde Deauville, donde asiste a la cumbre del Grupo de los Ocho,
Lavrov se refirió a la necesidad de cumplir a cabalidad la
resolución 1970 (de embargo a la venta de armas a Trípoli) y la 1973
(para crear una zona de prohibición aérea) del Consejo de Seguridad
de la ONU.
El jefe de la diplomacia rusa se refirió especialmente a lo
estipulado en los referidos documentos sobre la necesidad de impedir
cualquier acción que pueda causar víctimas entre la población civil.
Las autoridades libias denunciaron que tras los bombardeos ayer
de la aviación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
contra Trípoli, varias personas murieron y decenas resultaron
heridas.
Gran parte de los proyectiles cayó sobre zonas de viviendas,
incluidas las residencia de El Gadafi y su familia.
Lavrov explicó a al-Mahmudi la posición del presidente ruso,
Dmitri Medvedev, sobre Libia, en medio de las conversaciones que
sostuvo con su similar estadounidense, Barack Obama, y francés,
Nicolas Sarkozy.
Asimismo, en la plática telefónica indicó que se toman en cuenta
varios factores para elaborar los componentes de un posible arreglo
para suspender las acciones armadas y el inicio de conversaciones
para construir una nueva Libia con todas las tribus y partidos.