Presuntos rebeldes dispararon este jueves una granada de mortero
contra un retén de las fuerzas de seguridad en la región tribal de
Waziristán del Norte, aunque sin provocar víctimas entre las filas
castrenses, informó la televisión local.
De acuerdo con la cadena privada DawnNews, que citó fuentes
anónimas de los servicios de inteligencia locales, el ataque tuvo
lugar en las inmediaciones de Miranmshah, la principal ciudad de ese
territorio fronterizo con Afganistán, reporta Prensa Latina.
El estallido no causó víctimas porque la granada de mortero erró
el blanco, apuntó la televisora.
Los ataques con bomba y atentados suicidas se incrementaron en
Pakistán, luego de que el movimiento talibán local juró vengar la
muerte de Osama bin Laden a manos de un comando estadounidense.
El miércoles pasado, un conductor suicida estrelló un vehículo
cargado de explosivos contra una dependencia policial de la
noroccidental ciudad de Peshawar, con saldo de seis muertos.
Media docena de insurgentes atacaron el domingo pasado una base
aérea de la Marina pakistaní en la urbe portuaria de Karachi, y
mataron a 10 soldados, y destruyeron dos aviones de reconocimiento
antes de ser abatidos por las fuerzas de seguridad tras 18 horas de
combate.