Para
las recién liberadas naciones africanas, la unidad fue un objetivo
temprano. Herederas del panafricanismo, del sueño de la Unión de
Estados Africanos y de otros intentos de integración supranacional,
dieron cuerpo en Addis Abeba, Etiopía, a la futura voz común, capaz
de ratificar la independencia.
La Organización de la Unidad Africana, devenida Unión Africana (UA)
en el 2002, fue fundada el 25 de mayo de 1963, desde entonces el Día
de África. A propósito, Pascal Onguemby, Decano del Cuerpo
Diplomático africano acreditado en Cuba, y embajador de la República
del Congo, dialogó con Granma.
"África ha estado sometida a agresiones a todo lo largo de su
historia: el periodo esclavista con la trata negrera, que vació el
continente de millones de brazos; la larga noche colonial con el
saqueo sistemático de recursos; y finalmente, las relaciones
neocoloniales impuestas a nuestros países tras la independencia.
"A pesar de las dificultades económicas, las crisis repetidas,
África sigue siendo un continente en pie, está en plena expansión de
desarrollo, teniendo en cuenta los Objetivos de Desarrollo del
Milenio. África tiene hoy voz y voto, y una contribución que hacer a
la civilización universal."
¿Con qué nuevos retos llega la UA a su aniversario 48?
"Toda África está en marcha, con vistas a la completa integración
de nuestro continente. Los órganos de trabajo de la UA combaten con
insistencia la falta de respeto a las culturas africanas por parte
de gobiernos que imponen conceptos de desarrollo, estilos de vida,
de producción y de consumo contrarios a las tradiciones y al sentir
autóctono de las naciones. La UA ha surgido como representación de
peso frente a la presencia incesante en África de empresas
multinacionales que luchan por el mantenimiento del dominio y la
explotación de los recursos naturales y energéticos."
¿Qué importancia tiene, en las actuales circunstancias de crisis,
la existencia misma de la organización?
"La UA ha permitido a todos los gobiernos tratar juntos las
grandes crisis, en un ambiente de solidaridad, ante las instancias
internacionales. Los programas de la UA, aunque no cuentan con
fondos suficientes, sirven para persuadir a la comunidad
internacional de que los agudos problemas que extreman las
condiciones precarias de vida en África tienen efectos globales."
¿Cuánto ha contribuido la UA a proyectar esa identidad
continental en los diversos escenarios multilaterales?
"De acuerdo con su pasado, nuestro continente es múltiple, pero
la UA ha unido nuestras fuerzas: anglófonas, francófonas, lusófonas,
árabes e hispánicas para lograr hablar todas el lenguaje de la
unidad africana.
"Se mantienen incólumes los firmes propósitos bajo los que fue
creada, lo cual se proyecta fuera. África está en los No Alineados,
en el grupo de los 77 más China o cuando hay una reunión con América
Latina. No venimos como países individuales, sino como continente.
Hoy todos, no importa quién fue la metrópoli, somos en primer lugar
africanos, en oposición a lo que nos fue impuesto por quienes ahora
nos critican, pero que son responsables de la situación actual en
nuestro continente."
¿Cómo valora la colaboración cubana con los países africanos?
Perspectivas de desarrollo.
"La relación de cooperación y de solidaridad entre Cuba y África
es muy fuerte e indisoluble desde los primeros días del triunfo de
la Revolución. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz decía que el
mundo tenía una deuda con África¼ y Cuba ha puesto en nuestras
tierras su solidaridad en la lucha por la independencia y la
liberación del colonialismo. La sangre cubana ha regado el suelo
africano.
"La cooperación con el continente es un componente esencial de la
Política Exterior de la Revolución cubana. Cuba ha formado en las
últimas cinco décadas más de 32 000 jóvenes africanos. Hoy, también
los soldados de batas blancas recorren los más recónditos lugares de
África llevando una sola palabra: Salud.
"Ahora es África quien tiene en realidad una deuda con Cuba y
podemos pagarla con nuestra solidaridad y nuestro apoyo a su lucha
contra el injusto bloqueo de Estados Unidos y también por la
liberación de los Cinco."
A modo de conclusión.
"Los africanos no necesitan nuevas promesas, ni recetas
paternalistas. Los pueblos de África lo que exigen es el respeto a
sus derechos, a un orden internacional justo y equitativo en el que
la solidaridad y la cooperación sean los principios rectores.
"La Unión Africana ha tomado conciencia de su propia situación y
está convencida de que solo una África unida puede permitirnos vivir
libres, sin guerras, sin miedo, sin pobreza y sin necesidades, es
decir, en una África victoriosa."