Trabajadores del sector energético en estados como Zulia,
Anzoátegui, Monagas y Carabobo, entre otros, tomaron las principales
calles de esas demarcaciones para rechazar las medidas de Washington
y mostrar su respaldo a la soberanía del país sudamericano.
Para los participantes, la acción constituye una nueva
manifestación de injerencia en los asuntos internos de Caracas y
demuestra el claro interés de apoderarse de su petróleo.
Consideraron que las sanciones son una agresión a Venezuela y
reiteraron su apoyo a la política exterior del Gobierno y al derecho
de establecer vínculos con cualquier nación del planeta.
El presidente Hugo Chávez saludó las manifestaciones de la clase
obrera en defensa de PDVSA y la autonomía nacional.
Rafael Ramírez, ministro de Energía y presidente de PDVSA,
expresó que "el imperialismo no es quien decide con quién vamos a
hacer negocios, sino el Gobierno y el pueblo venezolano".
El titular enfatizó que en Venezuela "tenemos un Gobierno
valiente, un presidente comprometido con los intereses del pueblo,
por eso no nos van atemorizar con sus medidas imperialistas (¼ )
Rechazamos cualquier sanción que nos pretendan imponer en nuestra
industria petrolera".