Seis fuertes explosiones estremecieron esta capital en la noche
del martes en un lapso de diez minutos, en lo que la televisión
calificó de cruzadas colonialistas, reportó Telesur.
A pesar de los intensos bombardeos, líderes de la asociación de
tribus africanas en Libia enfatizaron este miércoles que la unidad
territorial del país es innegociable, así como la salida de Muammar
Al Gaddafi, a quien consideran un "líder simbólico para ellos".
Por otro lado, los más de 20 barcos en el mar Mediterráneo como
parte de las fuerzas imperialistas contra Gaddafi "vigilan que no
entren armas y han detenido varios barcos que llevan combustible a
Trípoli", situación que afecta a la nación porque Libia solo refina
el 30 % de la gasolina que necesita y el resto la importa, por lo
que esto dificulta la llegada del combustible, además de que podría
generar problemas con la distribución de alimentos y en un mes
acarrearía una gran crisis alimentaria.
Reuters dio a conocer que el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma,
viajará a Trípoli el próximo lunes para reunirse con Gaddafi, con la
esperanza de hallar "una solución duradera" a la crisis libia, según
su portavoz, Zizi Kodwa.
Zuma visitará a Libia en nombre de la Unión Africana, con el
propósito de lograr el fin del conflicto armado y de acuerdo con la
hoja de ruta que elaboró la organización el pasado mes de marzo.
En cambio, en Londres, el primer ministro británico, David
Cameron, y el presidente estadounidense, Barack Obama, exigieron
nuevamente a Gaddafi que renuncie al poder, a la vez que legitimaron
los bombardeos a civiles, reporta Europa Press.
En contraste, un grupo de parlamentarios británicos acusó al
Primer Ministro de intentar intervenir en los cambios políticos de
Libia a través del uso de la fuerza y consideraron abusivo que se
hablara de un cambio de Gobierno libio porque esto no se establece
en la resolución de la ONU.