NACIONES UNIDAS. — Un texto titulado La posición de Cuba frente
al terrorismo, que condena ese fenómeno en todas sus formas y
manifestaciones, comenzó a circular hoy como documento oficial de
Naciones Unidas.
El material denuncia toda acción que tenga por objeto alentar,
apoyar, financiar o encubrir cualquier acto, método o práctica
terrorista, reporta Prensa Latina.
El territorio de Cuba nunca ha sido utilizado ni se utilizará
jamás para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra
ningún país, incluyendo los Estados Unidos, agrega.
Más adelante, detalla las medidas legislativas y de diversa
índole adoptadas para prevenir y reprimir los actos y actividades
terroristas y las relacionadas directa o indirectamente con ellas.
El texto, distribuido como documento de la Asamblea General y del
Consejo de Seguridad, señala que el Estado cubano es parte de los 13
convenios internacionales existentes en la materia y cumple con las
resoluciones del Consejo de Seguridad.
Asimismo, reitera la disposición de la Isla a cooperar con todos
los Estados en esta esfera y puntualiza que en este espíritu, Cuba
ha cooperado, incluso activamente, con el Gobierno de los Estados
Unidos.
Explica que en noviembre y diciembre de 2001 y marzo de 2002 Cuba
propuso a las autoridades norteamericanas un proyecto de programa de
cooperación bilateral para combatir el terrorismo y que reiteró esa
disposición en julio de 2009, febrero y junio de 2010 y enero de
2011.
También recuerda que Cuba fue uno de los primeros países que
condenó los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en
Estados Unidos, ofreció asistencia médica y humanitaria a las
víctimas y brindó su espacio aéreo y aeropuertos para recibir
aviones de pasajeros que volaban a territorio norteamericano.
Revela que las autoridades cubanas han entregado al gobierno
estadounidense abundante información sobre actos terroristas contra
Cuba, los cuales han costado la vida a tres mil 478 personas y
causado mutilaciones a dos mil 99 desde 1959.
Muchas de esas acciones han sido organizadas, financiadas y
ejecutadas desde el territorio de los Estados Unidos, subraya.
Denuncia que los sucesivos gobiernos estadounidenses acogieron en
su territorio a centenares de delincuentes, asesinos y terroristas,
ignorando las numerosas solicitudes formales de devolución
presentadas por Cuba.
Muchos de esos individuos aún viven libremente en ese país,
incluso tras haber estado implicados en nuevos actos terroristas
contra ciudadanos e intereses de Estados Unidos, Cuba y otras
naciones, añade.
Al respecto, cita la voladura de un avión cubano de pasajeros en
1976 con saldo de 73 muertos y señala que Orlando Bosch, uno de los
autores de ese ataque, falleció tranquilamente en Miami, donde vivió
en total libertad e impunidad con el perdón otorgado por el ex
presidente George W. Bush.
Y denuncia que Luís Posada Carriles, el otro responsable de ese
crimen, recibe un trato similar y nunca ha sido acusado ni juzgado
en Estados Unidos por ese hecho ni como autor intelectual de los
atentados con bombas perpetrados en 1997 contra hoteles cubanos y
que causaron la muerte del italiano, Fabio DiCelmo.
Por el contrario, Posada acaba de ser escandalosamente absuelto
tras una farsa de juicio, en el que solo enfrentó cargos de mentir a
las autoridades migratorias norteamericanas sobre su entrada ilegal
a los Estados Unidos en el 2005, subraya el texto.
El documento insta a Estados Unidos a ser consecuente con su
declarado compromiso con la lucha frente al terrorismo y a actuar
sin dobles raseros contra quienes desde territorio norteamericano
han perpetrado actos terroristas contra Cuba.
Y al mismo tiempo lo exhorta a liberar a los
Cinco Héroes cubanos injustamente encarcelados en ese país
por proteger a Cuba del terrorismo y defender la integridad de
ciudadanos de los Estados Unidos y de otros países.
Se trata de
Gerardo Hernández,
Antonio Guerrero,
Fernando González,
Ramón Labañino y
René González, presos desde 1998 en prisiones
norteamericanas.